T’he llegit

Musas

CON LA BOLSA EN LA MANO Nos vimos ante el puesto de verduras. En el de congelados ya compartíamos sonrisas; dos más allá, consejos y recetas, en los ultramarinos un roce de antebrazo, tras la fruta y el pan, cerca ya de la puerta, números de teléfono… Y no volví jamás a aquel mercado, mi …